“LA PINTURA FUE COMO UN DESCUBRIMIENTO EXPLOSIVO DE ALGO QUE SIEMPRE ESTUVO DENTRO DE MÍ”

“LA PINTURA FUE COMO UN DESCUBRIMIENTO EXPLOSIVO DE ALGO QUE SIEMPRE ESTUVO DENTRO DE MÍ”

Entrevista al pintor Jaime Pardo Ponce realizada por Marcelo Constancio O., Lic.Teoría e Historia del Arte (Universidad de Chile).

Todo artista nace en un territorio, Jaime Pardo lo hizo en la comuna de San Joaquín, un 5 de octubre de 1971. Se dedica a sus obras con especial ahínco trasuntando todo lo que ve, imagina o nace en el momento. Inmerso en el silencio y la soledad de su taller logra comunicarse con su mundo interior y el mundo que lo rodea desde los tiempos de la pandemia, instante en que decide conectarse de lleno con el arte. Es en este ámbito donde ha descubierto un lenguaje nuevo, liberador, pleno de esperanza.

Sus pinturas, realizadas bajo un prisma de aplicación cubista, están llenas de rostros con ojos que delatan disímiles estados de ánimo, lágrimas y labios gruesos, acompañado de fondos de colores, como una realidad dislocada del tiempo actual que nos toca vivir. Para contar o plasmar una historia uno tiene que elegir sus propias armas y herramientas. Por eso, en este caso, nada mejor que la fractura de la visualidad que otorga el estilo cubista para ello.

Origen e Influencias en la Pintura

Comencemos con el origen del contacto con la pintura. ¿Cómo llegaste a ella?

La verdad es que la pintura siempre me llamó la atención. Recuerdo que una vez en el colegio, en séptimo básico, me tocó realizar un mural para conmemorar el 21 de mayo. Participé con unas pinceladas, con pinturas raras. Si bien fue un trabajo pequeño, para mí resulto ser algo muy significativo. Pasaron los años, vino la pandemia y al ver un cuadro que había en la casa de al lado, que era blanco, con manchas, y estaba bien armado, decidí intervenirlo y compré pinturas. Ahí, sobre él, hice un elefante, que se lo regalé a la hija de un hermano. Ese fue mi primer cuadro. A partir de ese momento comencé a hacer dibujos, comprar pinturas, bastidores y a hacer telas, y desde entonces ya no la he soltado más. Fue uno detrás de otro y a medida que los iba haciendo me daba cuenta que también mejoraba mi factura. Así llegué a lo que estaba haciendo hoy y que sale en mi Instagram, en mi casa y las que he vendido. Fue como un descubrimiento explosivo de algo que siempre estuvo dentro de mí.

¿Qué fue lo primero que hiciste en la pintura?, ¿qué materiales usabas y qué tipo de cuadros hacías?

Primero, empecé haciendo animales. Ocupaba mucho acrílico. Tengo varios estilos de pintura como el cubismo, algo de realismo, pero con el que me siento más cómodo es con el acrílico y en estilos el cubismo.

Entonces, ¿sientes que el cubismo es el estilo pictórico que más te gusta o porque hay una influencia de un maestro como Picasso, por ejemplo?

Sí, me gusta porque es más rápido. Pero también me gusta el figurativo abstracto. Aprendí harto de él con un artista Michael Lang, un artista británico que descubrí en You Tube, como una manera también de investigar técnicas. Por eso hago hartas caras, con ojos raros, me gusta ese estilo, lo encuentro bien interesante. Y al ver a Lang saqué harto provecho de lo que él enseña y también de otros, hasta llegar a lo mío.

¿De dónde provienen tus influencias, conocimiento, contactos con el ámbito del arte?

Cuando trabajaba cerca del centro pasaba por la Plaza de Armas y siempre me llamaba la atención los pintores que ahí se agrupaban y realizaban su trabajo. Lo observaba con agrado y pasión, porque todo lo que hacían me parecía hermoso. Por el lado de la familia, tengo un hermano mayor que siempre ha sido bueno para el dibujo y a veces imitaba lo que él hacía. Cuando mi familia vio mis pinturas les gustó y seguí adelante.

Sobre el Proceso Creativo

Hablemos de tu proceso creativo. ¿Cómo nace un cuadro tuyo? ¿Surge a partir de un lugar, una emoción, un color?

Primero, nace del gusto de estar en mi taller. Luego procedo a mirar el cuadro en blanco. Es como un mecanismo de concentración e inspiración que en forma inconsciente hago. Cuando trabajo con el cubismo comienzo a hacer figuras. Visualizo caras que he visto y que también me imagino. Agrego ojos y voy construyendo en estilo cubista aquello que ya me he imaginado en el cuadro, poco a poco se va armando.

Los pintores tienen rituales, “mañas”, costumbres, toc, etc. A veces lo hacen en silencio o ponen música; o bien, aprovechan la mañana para captar la mejor luz del día. En tu caso, que tienes taller ¿cuál es tu ritual con el que comienzas a trabajar?

Mi ritual es la música, pongo unas bien lentas y empiezo a jugar con ello, a meterme progresivamente en el cuadro. A veces, inmerso en ello, me quedo trabajando sin darme cuenta hasta las cuatro de la mañana los fines de semana. Y voy parando, observando la pintura, cambiando la música a una más explosiva, más rítmica, lo que me permite ir avanzando hasta concluirla.

Materialidad y Técnicas

Hablemos de la materialidad de la pintura y las técnicas. ¿Cómo las haces tuyas? Porque hay pintores que trabajan con acrílico, óleo o acuarela y otros que prefieren mixturar todo o trabajar digitalmente sus obras.

Sí, hay varias técnicas. El óleo no lo trabajo mucho, porque es muy lento el secado. En mi caso me gusta sacar rápido lo que tengo en mi mente, por eso ocupo el acrílico, porque es de secado rápido, lo que me permite pintar por capas sin esperar tantos días.

¿Cuánto tiempo te toma terminar una obra?

En estilo cubista me toma una a dos horas. Y hacer algo más real como rostros me demoro más; es decir, puedo terminarla en unas dos sesiones de noche.

¿Y en algún momento te ha pasado -como a todo artista-, que te bloqueas, que quieres hacer algo, pero la idea no fluye?

Me pasó una vez cuando hice un Elvis Presley. Vi su foto. Y lo quise pintar. Recuerdo que era bien figurativo lo que estaba haciendo. Pero algo me ocurrió que no pude seguir. Entonces le puse una pintura blanca, transparente, encima. Son como cosas del momento que uno quiere hacer algo y no te sale, por más que lo intentas una y otra vez. No te sale no más.

¿Eso de cubrir con blanco algo que no te salió qué te evocó?

Cuando trabajaba ese blanco como cobertura me acordé de Vincent Van Gogh, porque cuando él pintaba y no le gustaba el resultado de su obra lo cubría todo con blanco y enseguida volvía a pintar, pero luego inmediatamente volvía a hacer lo mismo y de nuevo volvía a pintar. Era como hacer una pintura sobre otra. Al final tenía varias pinturas en una.

¿Qué temas se vuelven recurrentes en tu obra?

En realidad, son varios temas. Puedo planificarlos, pero termino haciendo lo que me nace en el momento.

Cuando la gente observa tu pintura ¿qué te gustaría que pensara?

Que me quedó hermoso. Eso es lo más maravilloso, lo más gratificante. Para mí ese tipo de comentarios cobran un valor especial, porque hay un reconocimiento por mi trabajo, por aquello que salió literalmente de mis manos.

Cuando llegas a la realización de tu obra, ¿sientes que tus cuadros hablan más de ti o del mundo que te rodea?

Hay un cuadro que hice a partir de un tema muy personal. Era una cara con una lágrima. Me marcó mucho por un tema que tuve y salió así, de la nada y lo hice.

¿Y hay algún cuadro que te haga pensar cómo es que llegaste a su consumación?

Hay un cuadro que lo veo y veo, una y otra vez. Es un cuadro en donde hay una cara con los ojos cerrados, le hice una lágrima y quedó extraño. Es un cuadro más bien pequeño, de 30 x 40 y me hace pensar cómo es que salió, porqué lo hice.

¿Cuál es la pintura tuya con la que te sientes más realizado?

Personalmente, la que me gustó harto fue la Mujer con Lágrima. Siempre me ha atraído, me llama a verla una y otra vez.

¿Qué ha significado el arte, la pintura, en tu vida personal?

Mucho, porque me siento super tranquilo cuando pinto, el tiempo que ocupo en ello lo encuentro ciertamente maravilloso. Ese instante de pintar es precioso. También lo es el apoyo incondicional de mi pareja. Me siento muy realizado cuando empiezo una obra y la termino. O cuando me piden hacer una obra y cuando me lo agradecen.

¿Sientes que la pintura te entrega una identidad especial como pintor ante la sociedad?

Sí, resido en la comuna de San Joaquín y aquí la gente como que se asombra cuando le digo lo que hago que es pintar. Aquí no es muy común ver a pintores. Nadie sabía que yo pintaba, tampoco es muy común ver a los artistas en los persas, en las ferias. Les llama la atención.

¿Cuáles son tus expectativas con la pintura de aquí a largo plazo?

Mis expectativas no son en ningún caso económicas. La pintura para mí es más que eso.  Y si vendo o no vendo no es relevante, lo que a mí me mueve es la creación, hacer obras de este tipo. Es algo que me gusta hacer, me siento muy identificado con esto.

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