“Bebes” cuento original de Margarita Isabel Henríquez Valdés.

“Bebes” cuento original de Margarita Isabel Henríquez Valdés.

Escritora y Guía de Talleres Literarios. Escribe desde 1967. El año1983 comenzó a participar del Taller Literario de Casa Constitución, luego del Taller La Morada. En el año 1986 se incorpora al taller Ergosum, dirigido por la escritora Pía Barros y participaciones en los Talleres de Diamela Eltit, Lilian Elphick, Marta Blanco,Carmen Berenguer, Gustavo Gandolfi, entre los años 1990 a 1999. Entre los años 2022 y 2023, participa en el Curso de Poesía de la Escuela de Escritoras de María Rosa Casanova, Curso de Literatura y Estética con Enfoque de Género, Escuela Nacional de Escritoras y Escritores de la SECH. Desde 1987 es guía de Talleres Literarios de mujeres; incorporando en 1995 a hombres desde los 15 años.

Premios:

Ganadora del segundo lugar en1988, cuento “La Panadera”, en“El Cuento de la Mujer”, Publicado en Mujer/Fempress, de difusión latinoamericana.

Ganadora del segundo lugar con cuento “Los Huevos fueron los culpables”,1994, enconcurso de “La Casa de la Mujer”, Ñuñoa, 1994.

Ganadora con cuento “Chile es redondito”, libro objeto “Entre Nosotras”, Editores Ergosum,1995.

Prologuista: Novela Inmigrante. Aún Vivo

Biografía: Jardín de Letras, Cuentos y Poemas. Desde África hasta la Patagonia, Poemas y Cuentos.

“Bebes”

Agosto, 1931, Pampa Unión

Nenecita solo vivió seis meses, entre las carencias de alimentos, tiempo, conocimientos precarios, alguna diarrea incontrolable, no muy bien tratada, o tal vez, el tiempo repartido entre el trabajo, la crianza de otros tres menores, se la llevó. No hubo leche de ningún tipo para ella, ni madres amamantando, todas estaban desnutridas, con escasa leche, época negra despues de la crisis del 29, y ella nació en febrero del 31,  no fue bienvenida, ya había otra niña, próxima a entrar a la escuela, más dos niños, pequeños, a los que todas las mujeres de la familia, madre, abuela, tía y hermanita, se esmeraban en cuidar y, con los escasos alimentos, eran los preferidos.

El peor año que se recuerda, fue el 31, gracias a eso la mortandad infantil fue muy alta; poco a poco hizo reaccionar a médicos y gobernantes: del 30 al 50 fue la pérdida de varios niños en la familia, hermanos, sobrinos, mi hermana mayor; del 50 en adelante, la cosa mejoró, yo tuve la suerte de nacer a fines de ese año.

Nenecita estaba siempre presente, fue la única hermana de mi madre, con cinco hermanos, ella le hizo mucha falta, no pasaba semana que no la recordara, con un cariño triste, añorando los juegos que no jugaron, las muñecas que no compartieron, las canciones que no le enseñó, la manito pequeña de la que no fue a la escuela tomada de la de su hermana mayor.

Extrañé siempre que la madre y abuela de Nenecita, “mi abuela y mi bisabuela”, fueran indiferentes a su recuerdo. Sería culpa, o un duelo no realizado, reaccionaban molestas ante la evocación de mi madre. Solo yo escuchaba las vivencias de mi madre, una y otra vez, junto con la remembranza diaria de Glorita, la hija fallecida a los tres años, cinco antes de que yo naciera.

Me hace feliz imaginarlas a todas, por fin reunidas: Manuela, Luzmira, Isolina, Nenecita, Gloria del Carmen y María Lucila, mi madre.

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Cuento de Margarita Isabel Henríquez Valdés

 San Miguel, agosto 2021

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