El estudio revela que el 72% gana menos de $1 millón líquido y que, al aplicar las nuevas líneas de pobreza para hogares que arriendan la vivienda en donde residen, el 68,7% de las personas ocupadas no podría sacar de la pobreza a un hogar de cuatro integrantes con un solo ingreso.
La XIII edición del estudio de Fundación SOL “Los Verdaderos Sueldos de Chile: Panorama actual del Valor de la Fuerza de Trabajo usando la Encuesta Suplementaria de Ingresos ESI (2025)” reveló que el 50% de las y los trabajadores en Chile gana menos de $680 mil líquidos y el 72% recibe menos de $1.000.000 y sólo el 15,3% gana más de $1.500.000 líquidos.
De acuerdo a los recientes datos entregados por la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2025, se puede concluir que Chile registra un considerable atraso salarial, un problema estructural y de largo plazo, que va más allá de las consecuencias negativas coyunturales sobre el mundo del trabajo que ha generado la pandemia mundial COVID-19 y las bajas tasas de crecimiento económico que ha experimentado el país en los últimos años.
El ingreso laboral promedio mensual alcanza $962.945, mientras la mediana se sitúa en $680.000. El 68,7% de la fuerza de trabajo ocupada recibe un ingreso por debajo del promedio y sólo el 28% registra ingresos líquidos superiores a $1.000.000.
La situación de las mujeres continúa siendo especialmente desfavorable, el 75,4% de las trabajadoras gana menos de $1 millón líquido y el 56,4% percibe menos de $680 mil. En promedio, las mujeres reciben $832.566 y los hombres $1.062.864, lo que equivale a una brecha de 21,7% sin controlar por factores observables. Al comparar las medianas, la brecha alcanza 14,5%.
El informe señala que, en el 2024, tanto el ingreso de la ocupación principal promedio y mediano aumentaron en términos reales (3,8% y 7,6% respectivamente). Sin embargo, al realizar un análisis regional, se puede observar que en 2 regiones cae el salario promedio, Tarapacá y Magallanes, inclusive en 3 regiones disminuye el salario mediano, Tarapacá, Los Lagos y Magallanes.
Marco Kremerman, investigador de Fundación SOL y coautor del estudio, ahonda en la problemática de los salarios: “Al analizar la evolución de los salarios en Chile en los últimos 6 años, se puede concluir que el panorama es desalentador y refleja el problema estructural de los bajos salarios en Chile. Específicamente, entre 2025 y 2019, el ingreso líquido real promedio de las personas ocupadas aumenta solo 10,6%, vale decir, en 6 años, el poder adquisitivo promedio crece un poco más de $92 mil. En el mismo período el PIB real aumentó 12,6%, o sea, 19% más que el salario promedio.”
| Distribución general de los ingresos de la ocupación principal |
Trabajar jornada completa no garantiza superar la pobreza
En la XIII edición se incorpora, además, un análisis de suficiencia de ingresos, atendiendo a las recomendaciones de la Comisión Asesora Presidencial para la Medición de la Pobreza (2025). En noviembre de 2025, la línea de pobreza para un hogar de cuatro personas que arrienda la vivienda en donde reside alcanzó $961.496; para un hogar de tres personas arrendatario, $786.124.
Gonzalo Durán, investigador de Fundación SOL y académico de la U. de Chile afirma que: “Al considerar a las y los asalariados del sector privado que trabajan 40 horas o más, cuya mediana salarial es cercana a $750 mil, el 65,3% no podría sacar de la pobreza a un hogar que arrienda el lugar en donde reside con un solo ingreso y el 51,7% tampoco podría hacerlo en un hogar de tres personas. Para el conjunto de las personas ocupadas, el 68,7% no alcanzaría la línea de pobreza de un hogar arrendatario de cuatro integrantes.”
La otra cara de los bajos salarios es el endeudamiento. Según el 52° Informe de Deuda Morosa Universidad San Sebastián – Equifax, en el primer trimestre de 2026 se registraron 4.011.868 personas morosas, con una morosidad promedio de $2,5 millones. A su vez, la última Encuesta de Presupuestos Familiares del INE muestra que casi el 55% de los hogares reporta gastos mensuales superiores a sus ingresos disponibles.
Otra arista analizada de los bajos salarios se refiere a las personas que han superado la edad legal de jubilación y continúan trabajando remuneradamente, en específico se registran 868 mil trabajadores/as. El ingreso mediano de la ocupación principal es de $500 mil líquidos, lo que equivale a un 73,6 % de la mediana para todas las personas ocupadas a nivel nacional y llega a $480 mil entre las mujeres mayores a 60 años y $529 mil para los hombres mayores de 65 años. Además, solo el 30 % gana más de $650 mil líquidos. Kremerman comenta: “Este dato confirma la profundidad de la crisis previsional y las estrategias desesperadas que muchas personas utilizan para contrarrestar la falta de ingresos. Se trata de trabajadoras y trabajadores que, estando en edad de jubilar, han dedicado gran parte de su vida al trabajo, pero los montos de pensión que reciben son simplemente paupérrimos. En este escenario, las empresas encuentran una oportunidad: utilizan a estas personas como un verdadero ejército de reserva, se aprovechan de la crisis previsional y logran reducir aún más el costo de la mano de obra.”
Una mirada al territorio
La investigación revela que en las regiones Coquimbo, O’Higgins, Maule, Araucanía, Los Lagos, Los Ríos, Arica y Parinacota y Nuble se observa un atraso salarial más pronunciado, ya que el 50 % de las y los ocupados percibe menos de $602 mil.
| En la siguiente tabla es posible observar lo que ganan el 50% de los trabajadores (P50) o menos, el 70% de los trabajadores o menos (P70), el 80% de los trabajadores o menos (P80) y promedio, según región: |
Calidad del empleo en Chile
En Chile, se registran 611 mil personas Subempleadas, es decir, son personas que trabajan tiempo parcial, pero que están disponibles y desean trabajar más horas a la semana, el 50 % gana menos de $299 mil.
Además, se registran 1.227.618 personas ocupadas subempleadas profesionales, personas con educación superior completa que trabajan en oficios no calificados. El salario mediano es $680.760 y el promedio es de $818 mil, lo cual es un 51,2 % más bajo que aquellas personas ocupadas con educación superior completa que trabajan en oficios relacionados con su nivel de calificación.
Por otro lado, se estima que existen casi 1,1 millón de personas empleadas bajo un régimen de trabajo externalizado (subcontratación y suministro). Las personas directamente contratadas, en promedio, perciben salarios 24,9% mayores que las externas y esa brecha supera el 90% en sectores tales como: Minería, Suministro de electricidad, Actividades Financieras y de Seguros, entre otros.
Durán agrega que “se registraron 2,54 millones de ocupaciones informales, equivalentes al 26,8% de la fuerza de trabajo ocupada y su mediana salarial solo llega a $360 mil líquidos, la cual representa menos de la mitad de la mediana para los trabajadores y trabajadoras formales ($797.924). Estos mayores niveles de precariedad se confirman al observar que sólo el 20 % de las personas ocupadas informales ganan más de $620 mil.
Finalmente, Al ajustar el ingreso de la ocupación principal a montos brutos, se puede observar que con la ESI se obtiene un promedio mayor que los datos administrativos que entrega la Superintendencia de Pensiones para los cotizantes dependientes de las AFP ($1.399.851 versus $1.311.569).
Fuente: Fundación Sol