Ante el pronóstico de un tren de sistemas frontales que afectará a gran parte de la zona centro y sur del país durante los próximos días, el Instituto de Seguridad Laboral (ISL) hace un llamado a adoptar medidas preventivas para resguardar la vida y la salud de las personas, especialmente de quienes deben desempeñar labores al aire libre o desplazarse hacia sus lugares de trabajo.
Las intensas precipitaciones, el viento, la posibilidad de desbordes de ríos, anegamientos, remociones en masa y cortes de caminos incrementan significativamente los riesgos de accidentes, tanto en los lugares de trabajo como durante los trayectos. Frente a este escenario, el ISL recuerda que la prevención debe comenzar antes de que ocurran las emergencias, mediante la identificación de los peligros, la planificación de las tareas y la suspensión de aquellas actividades que no puedan realizarse en condiciones seguras.
La directora nacional (s) del ISL, Patricia Contreras Alvarado, enfatiza que “ninguna tarea justifica exponer la vida. La prevención debe comenzar antes de que llegue la primera lluvia, porque cuando el peligro ya está sobre las personas, el margen para reaccionar se reduce drásticamente. Frente a un riesgo grave e inminente, la instrucción es clara: detener la faena, evacuar y proteger a las personas”. En este contexto, el Departamento de Prevención de Riesgos Laborales del ISL recomienda a las entidades empleadoras revisar oportunamente las condiciones de techumbres, instalaciones eléctricas, sistemas de evacuación y sectores susceptibles de inundación o caída de estructuras. Asimismo, resulta fundamental reprogramar trabajos en altura o al aire libre cuando las condiciones meteorológicas representen un riesgo para quienes los ejecutan.
Para quienes deban desplazarse durante el evento meteorológico, el Instituto recomienda mantenerse informados a través de los canales oficiales, planificar los viajes con anticipación, conducir a una velocidad prudente, aumentar la distancia de frenado, evitar atravesar calles o caminos inundados y suspender el viaje si las condiciones impiden una conducción segura. Del mismo modo, peatones y ciclistas deben extremar las precauciones, utilizando rutas seguras y evitando sectores con riesgo de inundación, caída de árboles o cables eléctricos.
El ISL recuerda además que, si una persona sufre un accidente durante el trayecto directo entre su domicilio y el lugar de trabajo, o viceversa, este puede ser calificado como un accidente de trayecto, encontrándose protegido por el Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, de acuerdo con lo establecido en la Ley 16.744. En estos casos, es importante realizar la Denuncia Individual de Accidente del Trabajo (DIAT) y, cuando corresponda, conservar antecedentes que permitan acreditar el trayecto, como constancias, atención en un centro de salud o testigos.
Finalmente, la autoridad nacional del ISL reitera el llamado a priorizar siempre la protección de la vida y la salud, recordando que la prevención es la principal herramienta para enfrentar de manera segura este tipo de eventos climáticos. Para más información, ingrese a: www.isl.gob.cl/sistema-frontal/
Las obligaciones de las entidades empleadoras
Las empresas e instituciones no deben esperar a que ocurra un accidente para actuar. Corresponde revisar desde ya las condiciones de techumbres, canaletas, desagües, tableros eléctricos, rutas de evacuación, zonas de estacionamiento, bodegas y todo lugar donde puedan acumularse aguas lluvias. También es necesario identificar árboles, postes, letreros, estructuras livianas, andamios, cierres perimetrales y materiales que puedan caer o desplazarse por efecto del viento.
El Decreto Supremo 44 establece que, cuando exista un riesgo grave e inminente que no pueda eliminarse o controlarse, la entidad empleadora debe informar inmediatamente, suspender las faenas afectadas y evacuar. Las personas trabajadoras, a su vez, tienen derecho a interrumpir sus labores y abandonar el lugar cuando existan motivos razonables para considerar que continuar representa un peligro grave para su vida o salud, sin sufrir perjuicios por ello.
Además, cada centro de trabajo debe contar con un plan de respuesta frente a emergencias, catástrofes o desastres, informar sus procedimientos de evacuación y ensayarlos al menos una vez al año.
Antes de la llegada del sistema frontal, las entidades empleadoras deben:
Facilitar horarios de ingreso o salida que eviten los momentos de mayor intensidad de lluvia.
Actualizar los contactos de emergencia y establecer responsables por turno.
Informar cómo se suspenderán las faenas y quién dará la orden de evacuación.
Definir zonas seguras alejadas de quebradas, cauces, laderas, árboles y tendidos eléctricos.
Verificar que las salidas de emergencia estén despejadas e iluminadas.
Asegurar techumbres, materiales, señaléticas, cargas y elementos que puedan ser arrastrados por el viento.
Reprogramar trabajos en altura, excavaciones, limpieza de techos y labores sobre superficies resbaladizas.
Suspender las labores al aire libre cuando no sea posible controlar el riesgo.
¿Qué hacer si ocurre un aluvión en un lugar de trabajo?
Los aluviones pueden originarse por lluvias intensas en zonas de pendiente, quebradas o cauces. En áreas cordilleranas, una isoterma cero elevada, como la que se pronostica para el inicio de este evento, hace que la precipitación caiga en forma de lluvia sobre terrenos donde normalmente nevaría, aumentando el escurrimiento y el arrastre de barro, rocas y vegetación.
Señales como agua repentinamente turbia, cambios bruscos en el caudal, lluvia intensa y sostenida o un ruido profundo similar al avance de numerosos vehículos deben considerarse una advertencia inmediata.
En ese momento:
- Detenga las labores y active el plan de emergencia.
- Evacúe hacia zonas altas, alejadas de ríos, quebradas, esteros y desembocaduras.
- No cruce cauces, puentes, badenes ni caminos cubiertos por agua o barro.
- No utilice vehículos ni maquinarias para atravesar el flujo.
- Si no es posible evacuar horizontalmente, suba a los niveles superiores de una estructura resistente.
- Desconecte electricidad, gas o equipos únicamente si una persona autorizada puede hacerlo sin exponerse.
- No regrese hasta que la autoridad confirme que el lugar es seguro.
Si una o un conductor llega a un área afectada por un aluvión, debe evitar cruzarla y alejarse, ya que pueden producirse nuevos flujos en sectores cercanos.
Trabajo al aire libre: la ropa de lluvia no es opcional La lluvia y el viento aceleran la pérdida de calor corporal. La normativa considera crítica la exposición al aire libre a temperaturas iguales o inferiores a 10 °C, especialmente cuando se combina con precipitaciones o corrientes de aire. En esos casos, la entidad empleadora debe proporcionar ropa adecuada y alternar la exposición con descansos en lugares temperados.
Como mínimo operativo, y siempre de acuerdo con la evaluación de riesgos de cada labor, quienes trabajen al exterior debieran contar con:
- Primera capa térmica y de secado rápido, más una capa intermedia aislante.
- Chaqueta y pantalón impermeables, resistentes al viento y con elementos reflectantes.
- Botas de seguridad impermeables, con suela antideslizante y calcetines térmicos.
- Guantes impermeables o térmicos compatibles con la tarea.
- Gorro, capuchón o pasamontañas que no interfiera con el casco ni con otros elementos de protección.
- Casco con sistema de sujeción cuando exista riesgo de caída de objetos o ráfagas.
- Protección ocular frente a lluvia, nieve y radiación reflejada.
- Una muda completa y seca disponible en el lugar de trabajo.
Para actividades en nieve o alta montaña se recomienda el uso de varias capas, una cubierta exterior impermeable y resistente al viento, guantes, protección para cabeza y rostro, lentes con filtro UV y calzado adecuado para hielo o nieve. Las faenas deben suspenderse ante viento blanco, visibilidad insuficiente o condiciones que impidan una evacuación segura.
Ríos, cordillera, costa y mar: lugares donde el riesgo cambia rápidamente
Las faenas instaladas cerca de ríos, esteros, canales, embalses o quebradas deben vigilar permanentemente el nivel y la turbiedad del agua. Vehículos, combustibles, productos químicos, herramientas y generadores deben trasladarse anticipadamente fuera de zonas inundables. En los faldeos cordilleranos hay que evitar quebradas, laderas inestables, badenes y caminos bajo taludes. Tampoco deben mantenerse campamentos, instalaciones temporales o estacionamientos junto a cauces, considerando que la isoterma cero descenderá progresivamente hacia el final del evento, con nevadas que podrían superar los 70 centímetros en sectores cordilleranos de la zona central.
En actividades marítimas y costeras, donde se esperan las ráfagas más intensas de viento y lluvia, la empresa o responsable de la faena debe revisar los avisos de la Autoridad Marítima, respetar los cierres de puerto, asegurar embarcaciones y cargas, comprobar los sistemas de comunicación y disponer de chalecos salvavidas certificados. Cuando el viento, el oleaje o la visibilidad superen los límites seguros de operación, la labor debe suspenderse.
Kit de emergencia para 48 a 72 horas
Cada hogar, vehículo y lugar de trabajo debe contar con provisiones que permitan enfrentar cortes de electricidad, aislamiento temporal o interrupciones del transporte.
Se recomienda disponer de elementos básicos para entre 48 y 72 horas: dos litros de agua por persona al día, alimentos no perecibles, linternas, radio a pilas, baterías, botiquín, medicamentos habituales, documentos, dinero en efectivo y artículos de higiene.
Para una emergencia meteorológica, el kit debiera incluir, además:
Lista impresa de teléfonos familiares y de emergencia.
Teléfono y batería portátil cargada.
Ropa seca, impermeable y frazadas.
Silbato.
Copias de llaves y documentos importantes protegidas del agua.
Alimentos y medicamentos para niñas, niños, personas mayores y mascotas.
Bolsas resistentes y elementos básicos de aseo.
Fin de semana largo: viajar puede dejar de ser una buena idea
El feriado del Día de la Virgen del Carmen, este jueves 16 de julio, coincidirá con los días de mayor intensidad del evento. La propia Dirección Meteorológica ha recomendado abstenerse de viajar mientras duren las precipitaciones más intensas.
Antes de salir, revise el pronóstico, el estado de las rutas, los cierres de pasos fronterizos y las instrucciones de las autoridades. Si existe una alerta vigente en el destino o durante el trayecto, postergar el viaje puede ser la decisión más segura.
Quienes deban conducir se recomienda llevar agua, alimentos, frazadas, ropa seca, linterna, botiquín, pala, extintor, señales luminosas, herramientas y los medicamentos indispensables. Las personas electrodependientes o sus tutores deben verificar estar inscritas en su empresa eléctrica para recibir atención prioritaria ante cortes de suministro.
Es obligatorio revisar neumáticos, frenos, luces, limpiaparabrisas y sistema de calefacción; cargar combustible con anticipación; conducir con luces encendidas; aumentar la distancia de frenado; evitar maniobras bruscas y respetar las restricciones de velocidad.
Nunca atraviese una calle, paso bajo nivel o camino inundado. El agua puede ocultar socavones, arrastrar el vehículo o impedir abrir las puertas. Se recomienda evitar completamente las zonas inundadas y dirigirse hacia sectores más altos.
En rutas con nieve o hielo, la campaña Bajo Cero del ISL recomienda:
Ante viento blanco o pérdida de visibilidad, deténgase únicamente en un lugar autorizado y seguro.
Porte y utilice cadenas cuando la autoridad lo exija.
Reduzca la velocidad y evite maniobras repentinas.
No adelante a los equipos que despejan nieve.
Respete barreras y cierres, aunque el camino parezca transitable.
La campaña “Viaje Protegido” del ISL advierte que el exceso de velocidad, la fatiga, la distracción y el mal uso de los elementos de seguridad incrementan la posibilidad de colisiones, volcamientos, atropellos y pérdida de control del vehículo.
Prevención de accidentes de trayecto
El Seguro Laboral reconoce como accidente de trayecto aquel ocurrido en el camino directo, de ida o regreso, entre el lugar donde pernocta la persona trabajadora y su trabajo, o entre dos lugares de trabajo. Estas son las recomendaciones según el modo de desplazamiento:
Transporte público: Planifique una ruta alternativa, salga con mayor anticipación y evite paraderos ubicados bajo árboles, postes o estructuras inestables. No descienda del vehículo en zonas inundadas ni intente caminar por pasos bajo nivel cubiertos por agua.
Peatones: Utilice calzado antideslizante, camine con pasos cortos y mantenga las manos libres. No cruce por agua acumulada, no se acerque a cables caídos y evite puentes o pasarelas cuando los cauces estén desbordados.
Bicicletas: Con lluvias intensas, ráfagas fuertes o visibilidad reducida, lo más seguro es suspender el traslado. Cuando las condiciones permitan circular, se requiere casco, luces delantera y trasera, elementos reflectantes, frenos en buen estado y neumáticos adecuados. Evite charcos, tapas metálicas, rieles, hojas mojadas y el uso de paraguas o audífonos.
Automóviles y vehículos laborales: No conduzca con fatiga, distracción ni bajo los efectos del alcohol o drogas. Use cinturón de seguridad en todos los asientos y sistemas de retención infantil cuando corresponda. Si las condiciones se deterioran, detenga el viaje en un lugar seguro: nunca en la berma, bajo un árbol ni junto a un cauce.
El llamado del ISL
La recomendación es informarse por canales oficiales, obedecer las instrucciones de evacuación y no normalizar condiciones peligrosas por cumplir una tarea, llegar a horario o continuar un viaje.
“La lluvia, el viento o la nieve pueden cambiar una ruta o un lugar de trabajo en pocos minutos. Frente a un riesgo grave, la obligación es detenerse, resguardarse y proteger la vida”, concluyó la Directora Nacional (s).
Revise los puntos críticos de su comuna antes del evento
Antes de la llegada del sistema frontal, se recomienda a las familias y a las entidades empleadoras verificar si su vivienda, lugar de trabajo o ruta habitual se encuentra cerca de alguno de los cerca de 15 mil puntos críticos identificados por Senapred y los municipios para este invierno, sectores con historial de inundaciones, desbordes de cauces, anegamientos, remociones en masa o cortes de camino, disponibles en el visor del Programa Invierno en senapred.cl.
La Región Metropolitana concentra alrededor de 2.300 puntos críticos, la mayor cantidad del país, con comunas como Buin, La Florida, Recoleta, San José de Maipo y Lampa entre las que registran más sectores de riesgo. A nivel nacional, Monte Patria, en la Región de Coquimbo, es la comuna con mayor número de puntos identificados. Conocer estos sectores permite planificar rutas alternativas, reubicar vehículos, materiales o equipos, y adoptar medidas preventivas con anticipación.
Ante un accidente del trabajo o de trayecto: la persona trabajadora o la entidad empleadora debe realizar la Denuncia Individual de Accidente del Trabajo (DIAT) ante el organismo administrador del seguro laboral que corresponda. En el caso de trabajadores y trabajadoras adheridas al ISL, la atención y orientación está disponible en isl.gob.cl y en sus oficinas regionales. En los accidentes de trayecto es preferible dejar constancia del hecho (parte de Carabineros, atención en un centro de salud o testigos) para acreditar el origen laboral del siniestro.
El llamado del ISL
La recomendación es informarse por canales oficiales, obedecer las instrucciones de evacuación y no normalizar condiciones peligrosas por cumplir una tarea, llegar a horario o continuar un viaje.
“La lluvia, el viento o la nieve pueden cambiar una ruta o un lugar de trabajo en pocos minutos. Frente a un riesgo grave, la obligación es detenerse, resguardarse y proteger la vida”, concluyó la Directora Nacional (s).
Revise los puntos críticos de su comuna antes del evento
Antes de la llegada del sistema frontal, se recomienda a las familias y a las entidades empleadoras verificar si su vivienda, lugar de trabajo o ruta habitual se encuentra cerca de alguno de los cerca de 15 mil puntos críticos identificados por Senapred y los municipios para este invierno, sectores con historial de inundaciones, desbordes de cauces, anegamientos, remociones en masa o cortes de camino, disponibles en el visor del Programa Invierno en senapred.cl.
La Región Metropolitana concentra alrededor de 2.300 puntos críticos, la mayor cantidad del país, con comunas como Buin, La Florida, Recoleta, San José de Maipo y Lampa entre las que registran más sectores de riesgo. A nivel nacional, Monte Patria, en la Región de Coquimbo, es la comuna con mayor número de puntos identificados. Conocer estos sectores permite planificar rutas alternativas, reubicar vehículos, materiales o equipos, y adoptar medidas preventivas con anticipación.
Ante un accidente del trabajo o de trayecto: la persona trabajadora o la entidad empleadora debe realizar la Denuncia Individual de Accidente del Trabajo (DIAT) ante el organismo administrador del seguro laboral que corresponda. En el caso de trabajadores y trabajadoras adheridas al ISL, la atención y orientación está disponible en isl.gob.cl y en sus oficinas regionales. En los accidentes de trayecto es preferible dejar constancia del hecho (parte de Carabineros, atención en un centro de salud o testigos) para acreditar el origen laboral del siniestro.